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Publicado el 27 de febrero de 2025

La historia de los horarios periódicos suizos

Swiss Made es un sello de calidad y precisión internacionalmente reconocido y se aplica tanto al chocolate como a cronómetros sofisticados. Sin embargo, no todas las innovaciones suizas son igual de conocidas. El horario cadenciado suizo, por ejemplo, ha revolucionado el transporte público en Suiza, aunque no todos sepan lo que es. Es hora de dilucidar lo que hay detrás de este invento suizo.

Un Intercity moderno de la SBB. En el Lago de Ginebra se ve un barco de excursión que se aleja del Castillo de Chillon y se dirige hacia Montreux.

Imagínese viajar al pueblo de Staldenried con sus 541 habitantes, situado en las montañas del Valais y rodeado de cumbres nevadas. Se trata de una localidad encantadora que, a pesar de su aislamiento, está perfectamente conectada a la red de transporte. Hay un teleférico que baja con regularidad al valle, donde espera un tren. Esta sincronización de los horarios entre diferentes medios de transporte es una realidad en Suiza desde hace décadas. El horario cadenciado, introducido en 1982, ha transformado fundamentalmente la movilidad en este país. Los medios de transporte públicos circulan en intervalos periódicos y puntuales y están perfectamente acompasados entre sí. Este sistema ha probado su eficacia y se ha convertido en la columna vertebral del transporte público que no solo interconecta las grandes urbes, sino también las regiones más apartadas.

¿Quién lo inventó? Un grupo de entusiastas

El desarrollo del horario cadenciado supuso un hito para el transporte público. En los años 1960, el ferrocarril tenía que afrontar el reto de los automóviles que se estaban convirtiendo en un medio de transporte cada vez más popular. Con la ampliación de la red de autopistas, el transporte individual amenazaba con imponerse. Pero un grupo de colaboradores visionarios de los FFS, que más adelante recibió el apelativo irónico de «club de los locos», desarrolló una idea revolucionaria: un horario de trenes que abarcaba todo el país y en el que los trenes circulaban de forma sincronizada.

Después de un análisis exhaustivo y la implementación de amplias medidas infraestructurales, se introdujo en 1982 el horario cadenciado. Esta innovación supuso un cambio profundo para la vida cotidiana de los suizos y suizas. Con correspondencias garantizadas, trasbordos cómodos para los pasajeros e intervalos periódicos se transformó el transporte público en mucho más que una alternativa competitiva al coche.

Movilidad del futuro

En la imagen se puede apreciar el ramal de vías de la estación central de Zúrich, con trenes y un viaducto en el primer plano, así como un edificio urbano en segundo plano.

A pesar de que existe ya desde hace más de 40 años, el horario cadenciado se sigue desarrollando continuamente. Con la estrategia Ferrocarril 2000 se aumentaron las capacidades, se mejoraron las conexiones y se reforzó la fiabilidad. La actual visión FFS 2030 demuestra cómo se sigue desarrollando la movilidad del futuro: tienen prioridad la sostenibilidad, la digitalización y la eficiencia. Desde los tramos de alta velocidad hasta los sistemas informáticos más innovadores, no se escatima ningún esfuerzo para adaptar el transporte público al futuro, sin descuidar por ello los principios que han demostrado su eficacia en el pasado.

Quien quiera vivir en primera persona la precisión del horario cadenciado, tiene que visitar la pasarela de Negrelli en Zúrich. Desde este puente peatonal se puede observar cómo los trenes llegan a la estación central poco antes de la hora en punto y cómo salen pocos minutos más tarde. Este espectáculo, que mueve cada día a miles de turistas y viajeros pendulares, es un símbolo visible de la perfección del horario cadenciado suizo.

Un país, un billete

La foto muestra un tren en la estación con el rótulo “Restaurante” y la inscripción “MÚNICH” en letras de varios colores y con los emblemas de la ciudad bávara.

En Suiza, los turistas no tienen que preocuparse por comprar el billete correcto porque con el Swiss Travel Pass pueden viajar sin límites y las veces que quieran con los medios de transporte públicos en todo el país. Desde los viajes con vistas panorámicas a bordo de trenes suizos famosos en todo el mundo hasta los idílicos viajes en barco por lagos deslumbrantes, el Swiss Travel Pass hace que los desplazamientos por el país no solo sean sencillos, sino también más sostenibles. Además, gracias al horario cadenciado introducido en los años 1980 y perfeccionado constantemente desde entonces, los viajeros nunca tendrán que esperar mucho tiempo al siguiente tren de enlace. Pero el Swiss Travel Pass ofrece aún muchas más ventajas. Por ejemplo, los viajeros podrán beneficiarse de descuentos en los ferrocarriles de montaña, y los turistas interesados en la cultura se alegrarán porque podrán entrar gratuitamente en más de 500 museos. Y para las familias, el Swiss Travel Pass recompensará doblemente porque con este título de transporte los menores de 16 años viajan gratis en compañía de un adulto. Ahora, la compañía Swiss Travel SA comercializa el transporte público suizo en el extranjero bajo la nueva marca de Travel Switzerland. Pero la misión sigue siendo la misma: que cada turista pueda recorrer este hermoso país en ferrocarril, autobús y barco.

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