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Publicado el 26 de septiembre de 2025

Transporte de mercancías

El firme compromiso con la sostenibilidad y la eficiencia caracteriza el transporte de mercancías en Suiza. El país alpino ocupa una posición particular en la red europea de transporte: la mayor parte de los transportes internacionales de mercancías entre el norte y el sur de Europa atraviesa los Alpes.

La locomotora de un tren arrastra numerosos vagones de contenedores con mercancías diversas a través de un paisaje montañoso.

En Suiza, las mercancías se transportan ante todo por la vía terrestre, es decir, por carretera y ferrocarril, dos vías de transporte que se complementan. La distribución final de la mercancía suele realizarse por carretera, mientras las vías férreas ofrecen ventajas en las distancias largas. El volumen anual de los transportes en Suiza se eleva a más de 25.000 millones de toneladas-kilómetro. Alrededor del 60 % de estos transportes se efectúan con vehículos de carretera y el 40 % restante, con el ferrocarril. Con estos porcentajes, Suiza lidera el transporte de mercancías por ferrocarril en Europa, seguido por Austria con el 30 %, mientras que el promedio de la Unión Europea se sitúa en el 20 %. La cuota de Suiza supera incluso el 70 % si solo se incluye el transporte ferroviario de mercancías a través de los Alpes. Aparte de las carreteras y las ferrovías también son relevantes para el tráfico de importación y exportación el transporte aéreo de carga, la navegación renana y los oleoductos.

Transporte de mercancías por carretera

En Suiza hay casi 500.000 vehículos de mercancías matriculados, entre los que predominan las camionetas de reparto ligeras con un peso inferior a 3,5 toneladas, que recorren muchísimos más kilómetros que los vehículos pesados. No obstante, los camiones pesados y articulados realizan alrededor del 95 % de los transportes. En cambio, las camionetas ligeras solo responden de una parte mínima de los transportes debido a su reducida capacidad de carga, aunque recorren distancias mucho más grandes. En muchos casos, se trata de furgonetas utilizadas por artesanos que transportan herramientas y piezas de recambio. A día de hoy, tres cuartas partes de estos vehículos ya son híbridos, mientras que los exclusivamente eléctricos aún son raros. El hecho de que en Suiza circulen vehículos comparativamente limpios se debe a dos factores: por un lado, al desarrollo tecnológico y, por otro, a la denominada Tasa sobre el Tránsito Pesado proporcional a las Prestaciones (TTPP) que beneficia los vehículos de bajas emisiones con tasas impositivas reducidas.

Transporte de mercancías por ferrocarril

En la red ferroviaria suiza se transportan cada año más de 66 millones de toneladas de mercancías. Para el transporte se utilizan frecuentemente contenedores de carga, contenedores intercambiables o los denominados remolques carreteros, con los que se envagonan camiones enteros. El transporte por ferrocarril se utiliza sobre todo para las distancias largas: dos terceras partes de estos transportes son viajes de tránsito. El principal país de origen y llegada del transporte ferroviario transfronterizo de mercancías es Alemania, que se sitúa muy por delante de Bélgica e Italia, los siguientes clasificados.

Suiza registra un porcentaje de participación especialmente elevado del ferrocarril en el transporte de mercancías, sobre todo en el ámbito del tráfico de tránsito. No se trata de ninguna casualidad, sino del resultado de medidas específicas de incentivación: una normativa estricta, la prohibición de conducir por la noche (entre las 22 horas de la noche hasta las 5 de la madrugada), así como peajes elevados para los camiones – la denominada Tasa sobre el Tránsito Pesado proporcional a las Prestaciones (TTPP) – favorecen el traslado del transporte de las carreteras a las ferrovías. También son beneficiosas para este tipo de transportes menos contaminantes los subsidios financieros del Estado para el transporte de mercancías, como las ayudas a las inversiones y las compensaciones, así como la modernización de la infraestructura.

Tránsito a través de los Alpes

Suiza ha construido varios túneles ferroviarios y de carretera que atraviesan los Alpes para permitir el transporte de viajeros y bienes a través de la cordillera que constituye una barrera natural al tráfico. Una parte importante del tráfico internacional de mercancías entre el norte y el sur de Europa pasa por los corredores de tránsito de los Alpes suizos.

El volumen anual de mercancías transportadas por carretera o ferrocarril a través de los Alpes suizos se ha más que duplicado desde 1981, año en que se inauguró el túnel de carretera del San Gotardo. Este hecho se debe al crecimiento constante del volumen de transporte internacional.

A diferencia de lo que ocurre en los países vecinos, se utilizan en Suiza sobre todo las vías férreas para el transporte transalpino de bienes. De hecho, la Confederación lleva a cabo una política de traslado del transporte de mercancías de la carretera al ferrocarril con el objetivo de reducir el tráfico de camiones en el tránsito alpino y proteger el medio ambiente y a la población en las regiones montañosas afectadas. Con ello, Suiza cumple los requisitos de la «Iniciativa de los Alpes» nacional y los principios rectores del «Convenio de los Alpes», un acuerdo internacional para la protección de toda la cordillera alpina.

Para conseguir estos objetivos y contrarrestar el constante crecimiento del tráfico, Suiza construyó la Nueva Línea Ferroviaria Transversal de los Alpes (NTFA). Esta obra centenaria inaugurada en 2020 aumenta la capacidad, y con ello también el atractivo, del transporte ferroviario de mercancías: gracias a los túneles de base de Lötschberg, San Gotardo y Ceneri, la NTFA permite en un trazado más nivelado comunicaciones ferroviarias más rápidas. Con sus 57 kilómetros, el túnel de base del San Gotardo constituye el túnel ferroviario más largo del mundo y simboliza la exigencia de trasladar el tráfico de la carretera a los raíles.

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