Un sistema en movimiento: cómo el transporte público suizo está revolucionando la movilidad sostenible
Quien en Suiza se suba a un tren, un autobús o un barco no solo elige el medio de transporte más eficaz para llegar al destino, sino también el más responsable. La red eléctrica ferroviaria alimentada con energía renovable, los automóviles de tracción eléctrica en las carreteras, las innovaciones continuas y la participación en el programa nacional de sostenibilidad, todo ello convierte el transporte público en el puntal de una movilidad respetuosa con el medio ambiente.

Un tren circula de madrugada por la Planicie Central. A su paso, la luz de sus vagones alumbra los campos, los suburbios y las estaciones. En un valle transversal, el autobús postal lleva a los viajeros a sus lugares de trabajo. Y en el lago atraca un buque de vapor, apenas perceptible y casi vacío, antes de que los excursionistas se suben a bordo.
En Suiza, el transporte público ha demostrado su eficacia a lo largo de muchas décadas y forma hoy una parte indisociable de la vida cotidiana. Pero eso no es óbice para seguir avanzando. Paso a paso, Suiza se acerca a la visión de un sistema de movilidad que no solo es eficaz, sino que también es compatible con los objetivos climáticos del futuro.
Los trenes de los FFS circulan con energía eléctrica al cien por cien renovable
Si exceptuamos la denominada «movilidad lenta», es decir, la movilidad peatonal y ciclista, los desplazamientos en tren son desde hace mucho tiempo la manera más respetuosa con el clima para explorar Suiza. Sin embargo, los viajes sobre rieles se pueden realizar hoy con aún mejor conciencia que nunca: desde el 1 de enero de 2025 todos los trenes de los Ferrocarriles Federales Suizos (FFS) circulan con electricidad generada con fuentes energéticos al cien por cien renovables.
Una parte esencial de esta transformación se está llevando a cabo con recursos disponibles en el propio país, puesto que Suiza es uno de los principales depósitos acuíferos de Europa. La mayor parte de la corriente de tracción ferroviaria se genera a partir de la fuerza hidráulica nacional y se alimenta con electricidad producida por ocho centrales eléctricas que pertenecen a los FFS. De este modo, la fuerza hidráulica de los ríos no solo acciona las turbinas, también permite el desplazamiento diario de casi 1,4 millones de personas. Se trata de un transporte que combina altas capacidades con bajas emisiones de CO2. Pero la movilidad sostenible no se para en las estaciones de ferrocarril.
PostAuto: motores de accionamiento eléctrico para la red de autobuses
La tracción eléctrica es desde hace ya tiempo un estándar en las ferrovías, que ahora también está conquistando las carreteras: en Suiza, cada vez más buses circulan con motores eléctricos. También la compañía PostAuto está renovando su parque automovilístico: hasta 2035 quiere renunciar por completo a energías fósiles. Las primeras líneas de PostAuto ya se han electrificado: en Sion, por ejemplo, la completa red de autobuses municipales circula con electricidad. Los autobuses eléctricos circulan también en otras regiones del Valais, en el Tesino y en los Grisones.
La Confederación apoya esta transformación activamente y fomenta la adquisición de vehículos nuevos con accionamiento eléctrico para el transporte regional.
Y donde las carreteras ya no alcanzan, se exploran nuevas vías, también en el agua.
Cómo la luz solar se transforma en combustible para buques
En el lago de los Cuatro Cantones se está desarrollando un nuevo sistema de propulsión para el futuro. En colaboración con la empresa de tecnologías limpias Synhelion, la Compañía Naviera del Lago de los Cuatro Cantones (SGV, por sus siglas en alemán) se prepara para utilizar por primera vez un combustible climáticamente neutro generado a partir de la luz solar. La tecnología se basa en investigaciones realizadas en la Escuela Politécnica Federal de Zúrich a lo largo de muchos años: mediante un proceso termoquímico y con la ayuda de energía solar concentrada se transforma CO₂ y agua en un combustible sintético. Suena a ciencia ficción. Pero lo cierto es que se trata de una realidad en ciernes en Suiza.
Un buque insignia de la historia helvética servirá como vehículo de prueba para estrenar la nueva tecnología: el vapor de ruedas «Gallia», construido en 1913 y hasta el día de hoy la embarcación más rápida de su clase que circula en los lagos continentales europeos. A partir de 2027, este barco de pasajeros será el primero en navegar de manera exclusiva con el nuevo combustible solar.

Viajando de forma sostenible en tren, autobús y barco
Con la etiqueta de su iniciativa de sostenibilidad «Swisstainable», Suiza Turismo señala las ofertas con un impacto climático especialmente bajo, entre las que se encuentran las de SGV, FFS y PostAuto. Las tres compañías fueron distinguidas por su compromiso con el transporte sostenible en las vías navegables, el tráfico sobre rieles y las carreteras.
Además del aspecto medioambiental, existen muchas otras razones para recorrer el país con el tren, el autobús y el barco, como las rutas espectaculares, la densa red de comunicaciones, las correspondencias fiables y una máxima flexibilidad. Y todo ello se puede hacer con un solo billete, por ejemplo, con el Swiss Travel Pass, que permite a los turistas internacionales viajar de forma ilimitada a través de todo el país. De este modo se está desarrollando una cultura de viaje que no apuesta por la renuncia, sino por la comunicación, un equilibrio entre confort y protección climática y entre exploración y responsabilidad.